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| 101 | CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA | Constituyentes 1978 | Artículo 11 |
CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA Constituyentes 1978 Artículo 111. La nacionalidad española se adquiere, se conserva y se pierde de acuerdo con lo establecido por la ley. 2. Ningún español de origen podrá ser privado de su nacionalidad. 3. El Estado podrá concertar tratados de doble nacionalidad con los países iberoamericanos o con aquellos que hayan tenido o tengan una particular vinculación con España. En estos mismos países, aun cuando no reconozcan a sus ciudadanos un derecho recíproco, podrán naturalizarse los españoles sin perder su nacionalidad de origen. |
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| 24 | BIBLIA | San Mateo | CAPÍTULO 24 |
BIBLIA San Mateo CAPÍTULO 241Cuando salió Jesús del templo y caminaba, se le acercaron sus discípulos, que le señalaron las edificaciones del templo, 2y él les dijo: «¿Veis todo esto? En verdad os digo que será destruido sin que quede allí piedra sobre piedra». 3Estaba sentado en el monte de los Olivos y se le acercaron los discípulos en privado y le dijeron: «¿Cuándo sucederán estas cosas y cuál será el signo de tu venida y del fin de los tiempos?». 4Jesús les respondió y dijo: «Estad atentos a que nadie os engañe, 5porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: “Yo soy el Mesías”, y engañarán a muchos. 6Vais a oír hablar de guerras y noticias de guerra. Cuidado, no os alarméis, porque todo esto ha de suceder, pero todavía no es el final. 7Se levantará pueblo contra pueblo y reino contra reino, habrá hambre, epidemias y terremotos en diversos lugares; 8todo esto será el comienzo de los dolores. 9Os entregarán al suplicio y os matarán, y por mi causa os odiarán todos los pueblos. 10Entonces muchos se escandalizarán y se traicionarán mutuamente, y se odiarán unos a otros. 11Aparecerán muchos falsos profetas y engañarán a mucha gente, 12y, al crecer la maldad, se enfriará el amor en la mayoría; 13pero el que persevere hasta el final se salvará. 14Y se anunciará el evangelio del reino en todo el mundo como testimonio para todas las gentes, y entonces vendrá el fin. 15Cuando veáis la abominación de la desolación, anunciada por el profeta Daniel, erigida en el lugar santo (el que lee que entienda), 16entonces los que vivan en Judea huyan a los montes, 17el que esté en la azotea no baje a recoger nada en casa 18y el que esté en el campo no vuelva a recoger el manto. 19¡Ay de las que estén encintas o criando en aquellos días! 20Orad para que la huida no suceda en invierno o en sábado. 21Porque habrá una gran tribulación como jamás ha sucedido desde el principio del mundo hasta hoy, ni la volverá a haber. 22Y si no se acortan aquellos días, nadie podrá salvarse. Pero en atención a los elegidos se abreviarán aquellos días. 23Y si alguno entonces os dice: “El Mesías está aquí o allí”, no le creáis, 24porque surgirán falsos mesías y falsos profetas, y harán signos y portentos para engañar, si fuera posible, incluso a los elegidos. 25Os he prevenido. 26Si os dicen: “Está en el desierto”, no salgáis; “En los aposentos”, no les creáis. 27Pues como el relámpago aparece en el oriente y brilla hasta el occidente, así será la venida del Hijo del hombre. 28Donde está el cadáver, allí se reunirán los buitres. 29Inmediatamente después de la angustia de aquellos días, el sol se oscurecerá, la luna perderá su resplandor, las estrellas caerán del cielo y los astros se tambalearán. 30Entonces aparecerá en el cielo el signo del Hijo del hombre. Todas las razas del mundo harán duelo y verán venir al Hijo del hombre sobre las nubes del cielo con gran poder y gloria. 31Enviará a sus ángeles con un gran toque de trompeta y reunirán a sus elegidos de los cuatro vientos, de un extremo al otro del cielo. 32Aprended de esta parábola de la higuera: cuando las ramas se ponen tiernas y brotan las yemas, deducís que el verano está cerca; 33pues cuando veáis todas estas cosas, sabed que él está cerca, a la puerta. 34En verdad os digo que no pasará esta generación sin que todo suceda. 35El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. 36En cuanto al día y la hora, nadie lo conoce, ni los ángeles de los cielos ni el Hijo, sino solo el Padre. 37Cuando venga el Hijo del hombre, pasará como en tiempo de Noé. 38En los días antes del diluvio, la gente comía y bebía, se casaban los hombres y las mujeres tomaban esposo, hasta el día en que Noé entró en el arca; 39y cuando menos lo esperaban llegó el diluvio y se los llevó a todos; lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del hombre: 40dos hombres estarán en el campo, a uno se lo llevarán y a otro lo dejarán; 41dos mujeres estarán moliendo, a una se la llevarán y a otra la dejarán. 42Por tanto, estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor. 43Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón, estaría en vela y no dejaría que abrieran un boquete en su casa. 44Por eso, estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre. 45¿Quién es el criado fiel y prudente, a quien el señor encarga de dar a la servidumbre la comida a sus horas? 46Bienaventurado ese criado, si el señor, al llegar, lo encuentra portándose así. 47En verdad os digo que le confiará la administración de todos sus bienes. 48Pero si dijere aquel mal siervo para sus adentros: “Mi señor tarda en llegar”, 49y empieza a pegar a sus compañeros, y a comer y a beber con los borrachos, 50el día y la hora que menos se lo espera, llegará el amo 51y lo castigará con rigor y le hará compartir la suerte de los hipócritas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes. |
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| 143 | BIBLIA | San Pablo | Romanos 3 |
BIBLIA San Pablo Romanos 31¿Cuál es, pues, la ventaja del judío o cuál la utilidad de la circuncisión? Muchas y en cualquier aspecto. 2Ante todo, que les han sido confiados los oráculos de Dios. 3Entonces, ¿qué? Si algunos fueron infieles, ¿acaso anulará su infidelidad la fidelidad de Dios? 4De ningún modo. Más bien, él aparecerá como verdadero y todos los hombres como falsos; según está escrito: Para que seas juzgado en tus palabras y triunfes cuando te juzguen. 5Y si nuestra injusticia sirve para mostrar la justicia de Dios, ¿qué vamos a decir? ¿Que Dios es injusto cuando descarga su ira? (estoy expresándome en términos humanos). 6De ningún modo; y si no, ¿cómo va a juzgar Dios al mundo? 7Ahora bien, si la verdad de Dios queda resaltada con mi mentira y ello contribuye a su gloria, ¿por qué se me sigue juzgando como pecador? 8Y ¿por qué no hacer el mal para que venga el bien? Esto es lo que algunos afirman calumniosamente que nosotros decimos. Estos tales tienen bien merecida su condena. 9Entonces, ¿qué? ¿Tenemos alguna ventaja? No del todo. Ya que hemos dejado bien sentado que tanto judíos como griegos, todos están bajo el pecado, 10según está escrito que: No hay nadie justo, ni uno solo; 11no hay nadie sensato; no hay nadie que busque a Dios. 12Todos se extraviaron, a una se han pervertido; no hay nadie que haga el bien; no hay ni siquiera uno. 13Una tumba abierta es su garganta, con sus lenguas urden engaños; veneno de áspides bajo sus labios; 14su lengua rebosa malicia y amargura, 15sus pies son veloces para derramar sangre; 16ruina y destrucción en sus caminos. 17Y no conocen el camino de la paz. 18No hay temor de Dios ante sus ojos. 19Ahora bien, sabemos que cuanto dice la ley lo dice para quienes viven en el ámbito de la ley, a fin de que toda boca enmudezca y todo el mundo aparezca como reo ante Dios. 20Puesto que por las obras de la ley ningún viviente será justificado ante él, pues a través de la ley solo se logra el conocimiento del pecado. 21Pero ahora, sin la ley se ha manifestado la justicia de Dios, atestiguada por la Ley y los Profetas; 22justicia de Dios por la fe en Jesucristo para todos los que creen. Pues no hay distinción, 23ya que todos pecaron y están privados de la gloria de Dios, 24y son justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención realizada en Cristo Jesús. 25Dios lo constituyó medio de propiciación mediante la fe en su sangre, para mostrar su justicia pasando por alto los pecados del pasado 26en el tiempo de la paciencia de Dios; actuó así para mostrar su justicia en este tiempo, a fin de manifestar que era justo y que justifica al que tiene fe en Jesús. 27Y ahora, ¿dónde está la gloria? Queda eliminada. ¿En virtud de qué ley? ¿De la ley de las obras? No, sino en virtud de la ley de la fe. 28Pues sostenemos que el hombre es justificado por la fe, sin obras de la Ley. 29¿Acaso Dios lo es solo de los judíos? ¿No lo es también de los gentiles? También lo es de los gentiles, 30si es verdad que no hay más que un Dios, el cual justifica a los circuncisos en virtud de la fe y a los no circuncisos también por la fe. 31Entonces, ¿qué?, ¿privamos a la ley de su valor mediante la fe? De ningún modo. Más bien confirmamos la ley. |